Informe

Lima es la zona con mayor acumulación de energía sísmica advierte IGP

Ancash, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna serían otros puntos que también sufrirían sismos de gran tamaño

Lima es la zona del país donde se ha acumulado la mayor cantidad de energía sísmica que, solo se liberará, con un sismo de magnitud superior a 8, informó hoy el Instituto Geofísico del Perú (IGP).

El IGP publicó en sus redes sociales el Mapa de Acoplamiento Sísmico, en el cual se muestran las áreas del país donde se está acumulando «deformación» y donde, en el futuro, la energía se liberará con sismos de gran magnitud.

Mapa de Acoplamiento Sísmico del IGP

El jefe del IGP, Hernando Tavera, no solo la costa de Lima sufriría sismos de gran tamaño, sino que también están en riesgo Ancash, Ica, Arequipa, Moquegua y Tacna.

El acoplamiento sísmico, explicó, ocurre cuando las placas tectónicas (Nazca y Continental) no pueden desplazarse normalmente y forman protuberancias que, con el tiempo, tratan de liberarse de alguna manera, provocando movimientos telúricos de diferentes proporciones.

“Cuando las placas tectónicas tienen dificultades en su desplazamiento y empiezan a deformarse y retroceder, ocurre un acoplamiento y allí se forman protuberancias.

Entonces, tiene que existir un mayor esfuerzo para vencer esas resistencias y es allí donde se producirían los próximos sismos de magnitud”, dijo Tavera.

Según el experto, en el caso de Lima se pronostica un movimiento telúrico de magnitud 8.8 por el silencio sísmico desde el terremoto de 1746, cuando cerca del 10% de la población perdió la vida. En el caso de Ica y Arequipa, la magnitud del sismo estaría cercana a 8.

Agregó que los sismos son cíclicos en el tiempo y es de esperarse que las zonas afectadas por terremotos en el pasado se vean nuevamente perjudicadas por eventos de igual o mayor magnitud, dependiendo de la acumulación de energía por liberar.

El titular del IGP indicó que en el Perú está en marcha el proyecto de Sistema de Alerta Sísmica, que ayudará a dar la señal de alerta a la población en caso de sismo. Este sistema, que entró en funcionamiento en el 2020, estará terminado en el primer trimestre del año 2022 luego de las pruebas y evaluaciones respectivas.

“Estamos colocando 106 sensores a lo largo de la zona costera. Cuando ocurra el sismo, vamos a poder dar una alerta inmediata a las zonas urbanas. Las ondas de comunicación viajan a velocidades mayores a 300 kilómetros por segundo y las ondas de los sismos viajan a 6 kilómetros por segundo. Esa diferencia de velocidad es la que estamos utilizando para alertar a la población, es decir, nos da una ventaja de unos 10 segundos para que la gente se proteja”, manifestó.

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